8 actividades para crear acuerdos de convivencia claros y verificables

Los acuerdos de convivencia del aula pueden redactarse como procedimientos breves para situaciones escolares cotidianas: escuchar una consigna, utilizar materiales compartidos, trabajar en pareja, pedir una aclaración, esperar un turno funcional o conservar una producción.

Un acuerdo claro describe qué se hará, en qué momento se aplicará y cómo podrá comprobarse. No etiqueta a las personas ni utiliza expresiones imprecisas como “portarse bien”, “tener buena actitud”, “ser responsable” o “no molestar”.

Las siguientes actividades están dirigidas a primaria alta y secundaria. Permiten trabajar en privado, en pareja o en equipos pequeños, con portavoces voluntarios y sin solicitar experiencias personales.

Qué son y qué no son estos acuerdos

No son actividades generales de educación en valores: no analizan conceptos amplios como respeto o responsabilidad sin relacionarlos con una acción escolar concreta.

No son tutoría, educación emocional o mediación: no se investigan sentimientos, relaciones, conflictos personales ni responsabilidades individuales.

No son actividades para resolver conflictos reales: se redactan procedimientos preventivos para tareas, turnos, materiales e instrucciones.

No son sanciones ni contratos de conducta: no incluyen castigos, recompensas, puntos, juramentos o compromisos públicos.

No son reglamentos institucionales: los acuerdos del aula no sustituyen normas obligatorias del centro educativo.

No son herramientas para clasificar al grupo: no permiten diagnosticar el clima, la conducta, la responsabilidad o los valores de los estudiantes.

Condiciones de participación

  • No se selecciona a estudiantes por sorpresa.
  • Se permite decir “paso”.
  • No es obligatorio hablar individualmente frente a todo el curso.
  • Las propuestas pueden prepararse en privado, en pareja o en equipos pequeños.
  • Las intervenciones generales utilizan portavoces voluntarios.
  • No se pide identificar quién causó una dificultad.
  • No se firman promesas personales, juramentos ni contratos de conducta.
  • Ningún estudiante actúa como vigilante, juez o encargado de denunciar a sus compañeros.

8 actividades para redactar y revisar acuerdos verificables

1. Localizar una situación que necesita un procedimiento

Habilidad o producto observable: identificar una situación cotidiana del aula que puede organizarse mediante un acuerdo específico.

Momento de uso: antes de iniciar una etapa de trabajo frecuente en parejas o equipos.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 5 y 8 minutos.
Organización: pensamiento privado y parejas.

Consigna exacta del docente: “Identifiquen una situación cotidiana que necesite un procedimiento claro. Trabajen únicamente con tareas, instrucciones, materiales, turnos funcionales o producciones escolares”.

Procedimiento:

  1. Cada estudiante piensa en una situación escolar neutral.
  2. La pareja compara sus propuestas sin mencionar personas o episodios reales.
  3. Elige una situación que ocurra con frecuencia.
  4. Describe qué acción necesita quedar organizada.
  5. Completa la frase: “Necesitamos un acuerdo para saber cómo…”.
  6. Un portavoz voluntario puede comunicar la situación elegida.

Producto o criterio verificable: la situación está relacionada con un procedimiento concreto. Por ejemplo: “Necesitamos un acuerdo para saber cómo devolver los materiales compartidos después de una tarea”.

Adaptación: ofrecer cuatro áreas posibles: instrucciones, materiales, parejas o comprobación de tareas.

Alternativa de baja exposición: elegir una de las áreas propuestas y conservar la respuesta en privado.

Precaución: no utilizar la actividad para relatar conflictos reales ni determinar quién produjo una dificultad anterior.

2. Convertir una palabra general en una acción observable

Habilidad o producto observable: transformar una palabra amplia, como respeto o responsabilidad, en una acción que pueda reconocerse durante una tarea.

Momento de uso: cuando aparecen propuestas imprecisas para redactar un acuerdo.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 6 y 9 minutos.
Organización: parejas o equipos de tres integrantes.

Consigna exacta del docente: “La palabra es ‘responsabilidad’. Sustitúyanla por una acción concreta relacionada con el uso de materiales compartidos. La frase debe permitir observar qué se hará”.

Procedimiento:

  1. El equipo identifica por qué la palabra general admite varias interpretaciones.
  2. Selecciona una situación escolar específica.
  3. Propone una acción que pueda realizarse dentro de esa situación.
  4. Evita describir cualidades personales.
  5. Compara la nueva frase con la expresión general.
  6. Comprueba si dos personas podrían reconocer la acción sin explicaciones adicionales.

Producto o criterio verificable: una formulación válida sería: “Después de utilizar los materiales compartidos, cada pareja los devuelve al lugar indicado”.

Adaptación: trabajar con una sola expresión, como “ser respetuoso”, y ofrecer dos acciones posibles para compararlas.

Alternativa de baja exposición: identificar cuál de dos frases describe mejor una acción observable.

Precaución: no vincular palabras como respeto o responsabilidad con la personalidad, los valores o la madurez de una persona.

3. Redactar una frase afirmativa y específica

Habilidad o producto observable: elaborar un acuerdo breve que describa lo que se hará.

Momento de uso: después de identificar la situación y la acción correspondiente.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 7 y 10 minutos.
Organización: equipos pequeños.

Consigna exacta del docente: “Redacten el acuerdo en una sola frase afirmativa. Debe comenzar con una acción concreta y evitar expresiones como ‘no molestar’, ‘portarse bien’ o ‘tener buena actitud’”.

Procedimiento:

  1. El equipo identifica el verbo que expresa la acción.
  2. Indica quién participa sin etiquetar a personas concretas.
  3. Añade el objeto o procedimiento relacionado con la tarea.
  4. Elimina prohibiciones generales y cualidades personales.
  5. Reduce la formulación a una sola frase.
  6. Comprueba que pueda aplicarse sin una explicación extensa.

Producto o criterio verificable: una frase adecuada sería: “Durante la revisión en pareja, una persona lee la respuesta y la otra comprueba la consigna; después intercambian funciones”.

Adaptación: utilizar la estructura: “Durante ___, realizaremos ___”.

Alternativa de baja exposición: aportar únicamente el verbo principal o revisar la redacción preparada por el equipo.

Precaución: no convertir la frase en una promesa personal ni pedir que los estudiantes la firmen.

4. Delimitar cuándo y dónde se aplica

Habilidad o producto observable: precisar el momento, el espacio y la actividad en los que se utilizará el acuerdo.

Momento de uso: cuando una frase resulta demasiado amplia y podría aplicarse a cualquier situación.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 6 y 9 minutos.
Organización: parejas.

Consigna exacta del docente: “Completen el acuerdo indicando cuándo, dónde y durante qué actividad se aplica. No lo conviertan en una regla para todo momento”.

Procedimiento:

  1. La pareja revisa la frase redactada.
  2. Identifica la actividad concreta: explicación, trabajo en equipo, revisión o uso de materiales.
  3. Define el momento de inicio y de finalización.
  4. Indica el espacio cuando resulte necesario.
  5. Elimina condiciones que no estén relacionadas con el procedimiento.
  6. Lee la versión delimitada y comprueba su alcance.

Producto o criterio verificable: el acuerdo incluye un contexto claro. Por ejemplo: “Durante la explicación inicial, las preguntas se anotan o se conservan hasta la pausa indicada para aclaraciones”.

Adaptación: responder únicamente tres preguntas: ¿cuándo?, ¿durante qué actividad? y ¿hasta qué momento?

Alternativa de baja exposición: identificar el momento de aplicación sin presentar la frase ante el grupo.

Precaución: no ampliar un procedimiento limitado hasta convertirlo en una norma general de conducta.

5. Comprobar si la frase admite dos interpretaciones

Habilidad o producto observable: detectar palabras ambiguas y precisar la redacción del acuerdo.

Momento de uso: antes de utilizar por primera vez una frase acordada.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 7 y 11 minutos.
Organización: dos parejas que revisan una misma frase.

Consigna exacta del docente: “Cada pareja explicará con sus propias palabras qué acción solicita este acuerdo: ‘Esperamos nuestro turno’. Después compararemos si ambas interpretaciones coinciden”.

Procedimiento:

  1. Dos parejas leen o escuchan el mismo acuerdo.
  2. Cada una lo reformula de manera independiente.
  3. Comparan qué significa “turno” dentro de la actividad.
  4. Identifican palabras que admiten varias interpretaciones.
  5. Precisan la acción, el orden y el momento.
  6. Redactan una nueva versión.

Producto o criterio verificable: una versión más precisa sería: “Durante la comprobación del equipo, una persona explica un paso y las demás esperan a que termine antes de añadir una corrección”.

Adaptación: el docente presenta dos interpretaciones y las parejas identifican cuál necesita aclaración.

Alternativa de baja exposición: comprobar en privado si la frase indica quién actúa, qué hace y cuándo termina su turno.

Precaución: una interpretación diferente no debe presentarse como falta de atención, comprensión o voluntad.

6. Definir una evidencia sencilla de aplicación

Habilidad o producto observable: establecer una evidencia relacionada con el procedimiento, sin vigilar ni calificar personas.

Momento de uso: después de precisar la redacción y el alcance del acuerdo.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 6 y 10 minutos.
Organización: equipos pequeños.

Consigna exacta del docente: “Definan una evidencia sencilla que permita comprobar si el procedimiento pudo realizarse. La evidencia debe referirse a la tarea o a los materiales, no a quién cumplió más”.

Procedimiento:

  1. El equipo revisa la acción descrita en el acuerdo.
  2. Pregunta qué resultado debería quedar al finalizar.
  3. Propone una evidencia vinculada con la tarea.
  4. Descarta tablas de conducta, listas de personas y vigilancia entre compañeros.
  5. Comprueba que la evidencia pueda observarse sin un cartel permanente.
  6. Redacta el criterio en una frase breve.

Producto o criterio verificable: para el acuerdo sobre materiales, la evidencia puede ser: “Al terminar la actividad, los recursos compartidos están completos y en el lugar indicado”.

Adaptación: completar: “Sabremos que el procedimiento terminó cuando…”.

Alternativa de baja exposición: revisar si la evidencia se refiere al producto o a una persona.

Precaución: no utilizar la evidencia para crear clasificaciones públicas, semáforos de conducta o comparaciones entre estudiantes.

7. Establecer un momento concreto de revisión

Habilidad o producto observable: fijar una fecha o situación específica para comprobar si la redacción sigue siendo útil.

Momento de uso: inmediatamente después de acordar una primera versión.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 5 y 8 minutos.
Organización: parejas, equipos y portavoz voluntario.

Consigna exacta del docente: “Definan cuándo revisaremos este acuerdo. La revisión servirá para comprobar si la frase necesita precisión, no para señalar o sancionar personas”.

Procedimiento:

  1. El grupo identifica con qué frecuencia ocurre la situación.
  2. Propone un momento posterior a varias oportunidades de uso.
  3. Elige una fecha, una sesión o una actividad específica.
  4. Define qué aspecto se revisará: claridad, alcance o evidencia.
  5. Registra el momento en la pizarra o el cuaderno.
  6. Evita asociar la revisión con premios o sanciones.

Producto o criterio verificable: queda fijado un momento concreto. Por ejemplo: “Revisaremos la redacción el viernes, después de la tercera actividad con materiales compartidos”.

Adaptación: elegir entre dos momentos propuestos por el docente.

Alternativa de baja exposición: comunicar la propuesta únicamente dentro del equipo.

Precaución: no convertir la elección de la fecha en una votación sobre normas institucionales, derechos o seguridad.

8. Ajustar el acuerdo después de observar su uso

Habilidad o producto observable: revisar una frase, eliminar condiciones innecesarias y conservar el procedimiento esencial.

Momento de uso: en la fecha acordada, después de aplicar el procedimiento en varias actividades.

Nivel recomendado: primaria alta y secundaria.
Duración: entre 8 y 12 minutos.
Organización: pensamiento privado, parejas y equipos pequeños.

Consigna exacta del docente: “Revisen únicamente la redacción y el procedimiento. Identifiquen qué parte fue necesaria, qué parte resultó ambigua y qué puede eliminarse sin perder la acción principal”.

Procedimiento:

  1. Cada estudiante relee el acuerdo y su evidencia.
  2. La pareja identifica una parte que debe conservarse.
  3. Señala una palabra o condición que necesita precisión.
  4. El equipo comprueba si existen pasos innecesarios.
  5. Redacta una versión más breve o específica.
  6. Define un nuevo momento de revisión solo cuando resulte necesario.

Producto o criterio verificable: la versión ajustada conserva la acción esencial y elimina elementos imprecisos. Por ejemplo, “En toda actividad debemos ser responsables con los materiales” puede sustituirse por “Al terminar el trabajo en equipo, una pareja comprueba y devuelve los materiales compartidos”.

Adaptación: trabajar únicamente con tres decisiones: conservar, precisar o eliminar.

Alternativa de baja exposición: marcar en privado qué parte conservaría o eliminaría y entregar la propuesta al equipo.

Precaución: no interpretar la necesidad de ajustar el acuerdo como falta de valores, inmadurez, desafío o mala conducta.

Errores que conviene evitar

  • Utilizar palabras generales: “ser respetuoso” o “portarse bien” no describen una acción verificable.
  • Etiquetar personas: los acuerdos deben indicar lo que se hará, no quién es responsable, desordenado o poco colaborador.
  • Relatar conflictos reales: se trabaja con procedimientos cotidianos y neutrales.
  • Convertir todo en votación: los derechos, la protección y las normas de seguridad no dependen de decisiones grupales.
  • Exigir firmas o promesas: un acuerdo procedimental no necesita juramentos ni contratos personales.
  • Utilizar carteles como prueba principal: la evidencia debe aparecer en la tarea, el material o el procedimiento.
  • Asignar vigilancia: ningún estudiante debe controlar, juzgar o denunciar a sus compañeros.
  • Aplicar puntos o sanciones: la revisión sirve para ajustar la redacción, no para premiar o castigar.
  • Comparar personas o equipos: no se señala quién cumple más o parece más responsable.
  • Prometer resultados: los acuerdos no garantizan obediencia, respeto, disciplina, participación, atención, convivencia o rendimiento.

Cierre

Crear un acuerdo claro implica identificar una situación cotidiana, describir una acción observable, precisar dónde se aplica y establecer una evidencia sencilla relacionada con la tarea.

Las ocho actividades permiten redactar, comprobar y ajustar procedimientos sin investigar conflictos personales, utilizar recompensas o convertir a estudiantes en vigilantes.

Su alcance es concreto: organizar acciones escolares habituales mediante frases breves, afirmativas y revisables, sin sustituir las normas institucionales ni convertir la convivencia en una cuestión de control.

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